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Algunos dicen que con la definición de la lista definitiva de los aspirantes que participarán en las encuestas para elegir a su “coordinador estatal de la defensa de la cuarta transformación”, la unidad de la coalición que encabeza Morena en nuestro estado se pondrá a prueba. Sin embargo, todos los aspirantes sabían que ese buque tenía los asientos numerados, por lo que se puede pensar que el rejuego político no ha acabado.

Ciertamente, en la lista dada a conocer ayer por la noche -conformada por Margarita González Saravia, Sandra Anaya, Tania Valentina Rodríguez, Víctor Mercado, Rabindranath Salazar y Juan Salgado Brito- no figuran algunas personalidades que no solo se veían como aspirantes, sino como fuertes contendientes, pero el proceso no significa que quienes no están en ella se olviden de participar en el proceso electoral; finalmente, la gubernatura no es el único cargo que se va a elegir en el 2024.

Además, todos han quemado sus naves a favor de Morena, por lo que irse a la oposición parece ser una posibilidad remota; más bien, apenas comienza la segunda etapa de las negociaciones, del cabildeo y el establecimiento de posibles alianzas incluso con quienes, hasta ayer en la noche, eran sus contrincantes. Hay mucho capital político por ahí que podría ser decisivo para ganar las encuestas. Esto está lejos de haberse definido.

No solo de aserraderos vive la tala ilegal

El presidente municipal de Huitzilac, Rafael Vargas Muñoz, dijo ayer que “gracias a las detenciones realizadas por las autoridades de la Fiscalía General de la República (FGR) y del Estado, se ha logrado capturar a personas de otras entidades que vienen a delinquir en Morelos. Han llegado personas de otros estados, como Michoacán y Guerrero, pero los operativos implementados por las fuerzas federales han resultado eficaces”.

El edil aseguró que gracias a “los operativos y la constante presencia de los elementos de la Guardia Nacional, así como de la milicia y seguridad pública estatal, se ha reducido la incidencia de delitos como el robo a viviendas, el robo en carreteras y la tala clandestina”.

No se necesitaban detenciones -que, por cierto, no sabemos cuándo se realizaron ni a cuántas personas se detuvieron- para saber que elementos de bandas organizadas en otras entidades y quizá hasta en otros países operan desde hace mucho en nuestro estado. A pesar de lo que afirma Vargas Muñoz, esto no es un fenómeno reciente.

Se sabe, por ejemplo, que los talamontes locales han sido desplazados por talamontes fuertemente armados y bien equipados, que utilizan modernos sistemas de comunicación y una red bien organizada de distribución que se comunica de Huitzilac hasta Parres y Topilejo; se sabe también que el principal centro de distribución es la Ciudad de México. No lo sabemos por informantes o espías, sino por trabajos periodísticos que han aparecido en diversos medios desde hace algunos años y que se pueden ubicar sin demasiado trabajo por Internet. Algunos de ellos, incluso, los hemos publicado en estas páginas.

Más bien, lo asombroso es que los encargados de combatir este crimen no conozcan estos datos y elaboren con ellos algún tipo de estrategia para frenar verdaderamente este ilícito, cuyos esfuerzos parecen depender de una coordinación multinstitucional para que tengan algún efecto.

Precisamente hace un par de días el comandante de la Vigésima Cuarta Zona Militar, Antonio Ramírez Escobedo, informó que para cerrar 21 aserraderos se tuvieron que organizar la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, la Comisión Nacional Forestal, la Fiscalía General de la República y, desde luego, la SEDENA, la Guardia Nacional y la Policía Estatal. Parece excesivo para tan magros resultados, sobre todo porque hay versiones de que algunos de esos aserraderos ya están en operaciones nuevamente, pues no hubo extinción de dominios, confiscación de maquinaria (todas las dejaron en el sitio) ni detenidos, a despecho también de lo que comenta el presidente municipal de Huitzilac.

De hecho, el comandante Ramírez Escobedo fue muy cuidadoso a la hora de mencionar detenciones: “tanto la Fiscalía General de la República (FGR) como la Fiscalía de Morelos están llevando a cabo investigaciones para la judicialización de los presuntos talamontes”, dijo “la Fiscalía General de la República y la Fiscalía de Morelos están realizando las investigaciones necesarias para proceder con las detenciones de los presuntos responsables de la tala ilegal y sus familiares involucrados en esta actividad ilícita”, añadió.

Todavía no se sabe por qué no realizan operativos en el lugar en donde se derriban árboles o por qué no hay detenciones de los camiones que transportan las trozas ni los tablones que salen de los aserraderos clandestinos. Y si lo han hecho, no lo han sabido informar.

No queremos sorprender a nadie, pero vale la pena recordar que la tala ilegal no se limita al procesamiento de la madera ilícita.