40 años del CEPROBI-IPN-Yautepec

 

Este miércoles 10 de abril, el Centro de Desarrollo de Productos Bióticos (CeProBi) del Instituto Politécnico Nacional celebró en Yautepec su 40 aniversario. Esta institución ha sido un ejemplo de cuando la ciencia se pone al servicio de esta nación de naciones, muy especialmente cuando lo hace a través de su trabajo en vinculación con la comunidad agraria de dicho municipio, como la mayoría de su cuerpo científico y de alumnos lo han ido modelando muy especialmente en los últimos años.

Los orígenes del Centro datan de la década de los años cuarenta, en las instalaciones de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, entonces denominado como laboratorio de Desarrollo de Productos Naturales y con el estudio de plantas mexicanas, entonces a cargo de los doctores Manuel Castañeda y Luz María del Castillo. Después, el laboratorio fue ubicado como una dependencia de la Comisión de Operación y Fomento de Actividades Académicas. Será hasta 1984, cuando el Consejo General Consultivo del IPN le dio el reconocimiento de centro de investigación. Sus directoras han sido Luz María del Castillo (1980 – 1984), Manuel Castañeda Argulló (1984 – 1990), Gloria Dávila Ortiz (1990 – 1997), Dr. Miguel Gerardo Velázquez Del Valle (1997 – 2005), Adrián Guillermo Quintero Gutiérrez (2005 – 2011), Antonio Ruperto Jiménez Aparicio (2011 – 2017), Gabriela Trejo Tapia (2017 – 2024), y la recientemente nombrada, Dra. Kalina Bermúdez Torres.

Los yautepecenses nos sentimos orgullosos de su presencia, y su historia, que, de 1972, cuando un grupo de ejidatarios yautepecenses, entre ellos la familia del señor Enrique Macedo, Ignacio Solís Palacios y Antonio Avilés, visionarios y generosos supieron apreciar las bondades y posibilidades de albergar una extensión de la institución que ha sido pilar del desarrollo de México, el IPN, junto con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). El IPN es una empresa educativa surgida el 1 de enero de 1936, durante el gobierno de Lázaro Cárdenas, que se propuso a cabalidad, como lo ha hecho, poner “La técnica al servicio de la patria”.

El sueño se vio cumplido en 1976, después de que luego de dos años de gestión, y mediante una larga asamblea, siendo alcalde León Vidal, quien también apoyara en las gestiones, las y los ejidatarios, en un hecho inédito, resolvieron la donación de los terrenos para otorgar el título de ejidatario al CeProBi. En principio, su población (investigadores, personal de apoyo y alumnos no rebasaba las cincuenta personas. Actualmente en sus instalaciones conviven cerca de cuatrocientas personas. Las instalaciones ocupaban menos de 500 m2 y hoy tienen cerca de 6000 m2 de construcción. Así comenzó la historia, todavía no escrita de un largo proceso, afortunado para el desarrollo e innovación tecnológica desde Yautepec, en Morelos y para México.

Actualmente el CeProBi está organizado en cuatro departamentos de investigación: Biotecnología, Interacciones Planta–Insecto, Desarrollo Tecnológico y Nutrición y Alimentos Funcionales, en donde se realizan investigación y docencia de altísimo nivel en el campo del desarrollo de productos bióticos de México, desde tres líneas de investigación: biotecnología vegetal, protección vegetal y estudio y aprovechamiento de biomoléculas.

Muchas felicidades a todes quienes conforman la familia CEPROBI, y muy afectuosamente a su directora, la Dra. Bermúdez Torres, científica de proba reputación moral, intelectual y consciencia social, en quien tenemos la confianza de que con el trabajo de un gran equipo y de todes sus estudiantes sabrá engrandecer esa noble misión institucional que vislumbró un grupo de distinguidos yautepecenses.

Morelos ocupa la quinta posición nacional en el índice de capacidades científicas y tecnológicas, destacando en las dimensiones de personal docente y de investigación, género en ciencia, tecnología e innovación y productividad científica e innovadora, provenientes de la existencia de 42 centros e institutos de investigación, tres laboratorios nacionales, más de 340 líneas de investigación identificadas y 7 oficinas de transferencia tecnológica certificadas.

Por ello deseamos que el próximo gobierno estatal y los gobiernos municipales sepan ver, asumir y coinvertir en proyectos científicos estratégicos de desarrollo, para que las bondades de la ciencia, la tecnología, la innovación, la educación y la cultura fructifiquen en la necesaria prosperidad de las y los morelenses. Si la clase política es seria, y responsable, en la capacidad de construir un futuro sostenible de bienestar, así será. Consultar a la comunidad científica para el diseño y desarrollo del Plan Estatal de Desarrollo no solo es un acto de humidad sino de inteligencia. Desde ahí, junto con la consulta ciudadana, así es como se construirán soluciones a los gravísimos problemas del contexto de violencia, pobreza, retraso y desigualdad en que nos encontramos. Nos la deben, nos lo merecemos, y lo necesitamos.

¡Enhorabuena, y muchas felicidades a la familia CeProBi!

Si no es cultural, y colectiva, no es transformación.

Un grupo de personas de pie sobre pasto

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Foto: Dr. Jesús Arnoldo Sánchez