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La escasez de lluvias en el período actual ha mantenido los niveles de agua en las presas de Morelos por debajo de su capacidad, llegando actualmente solo al 50 por ciento de su capacidad, según informó el secretario de la Comisión Estatal del Agua (CEAGUA), Jaime Juárez López.

Reveló que la sequía es motivo de preocupación debido a las pérdidas que ya se están produciendo en el campo morelense, especialmente en los cultivos de temporada, que han resultado afectados.

“La sequía severa que estamos experimentando es motivo de preocupación, ya que ha impedido que tengamos las precipitaciones esperadas. Los modelos meteorológicos preveían 700 milímetros de acumulación de agua, pero actualmente no hemos llegado ni a los 350 milímetros. Esto es sin duda preocupante y ya está causando afectaciones”, expresó.

Las lluvias registradas en los primeros días de octubre han brindado esperanza de aumentar la captación de agua en las presas, con la expectativa de alcanzar un almacenamiento del 70 u 80 por ciento para el año 2023. Esto significa que “no deberíamos tener mayores problemas en otros cultivos”, según afirmó el funcionario.

El titular de la CEAGUA señaló que, ante este escenario, están centrando sus esfuerzos en “la otra ecuación”, es decir, en la implementación de acciones que ayuden a racionalizar el uso del agua y evitar su desperdicio. Se están invirtiendo recursos en trabajos como el revestimiento de canales y la canalización, entre otras medidas.

El funcionario aseguró que estas acciones permitirán evitar afectaciones que se extiendan al próximo año. Resaltó que “la cantidad de agua que no se captó debido a la falta de lluvias es la misma que esperamos recuperar mediante los mecanismos de ahorro. Lamentablemente, estas condiciones están fuera de nuestro control en lo que respecta al clima, pero estamos buscando mitigar sus efectos”.

Según los informes del año pasado, de enero a julio de 2022, la precipitación acumulada fue de 376.9 milímetros, mientras que para el mismo período en el registro histórico se esperaba un promedio de 514.40 milímetros, lo que representa una disminución del 26.73 por ciento. En otras palabras, a pesar de la baja captación, aún quedaban meses críticos para aumentar los niveles de las presas. Actualmente, nos encontramos al final de la temporada de precipitaciones y apenas hemos alcanzado el 50 por ciento de la lluvia acumulada.