Urge tecnificar el campo

+ El gobierno de Morelos ha abandonado a los campesinos frente a una de las peores sequías en la historia

+ Es clave para el éxito en la producción el manejo de suelos y la evolución en la forma de sembrar

+ La tecnología puede mejorar los sistemas de riesgo, la producción y recuperar la rentabilidad del campo

La sequía que año con año se agudiza derivado del cambio climático ha puesto en jaque a quienes trabajan en el campo de Morelos; actualmente deben elegir entre cambiar sus técnicas de siembra o abandonar las tierras y buscar otro modo de vida; “si los tiempos están cambiando… El trabajo en el campo debe adaptarse”, coinciden mujeres y hombres dedicados a la agricultura.

En los últimos años el impacto ambiental ha cambiado las condiciones climáticas y por ende se han desencadenado fenómenos naturales que han modificado los temporales; año con año es más frecuente escuchar sobre intensas sequías o lluvias que terminan afectado los distintos cultivos tanto de riego como de temporal.

A nivel nacional, de acuerdo a datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Morelos ocupa el lugar 25 en la producción en distintos cultivos, principalmente caña (de riego), maíz y sorgo (temporal).

Tan solo el año pasado, según documentaron organizaciones como Productores Unidos del Sur e Integrantes del Congreso Agrario Permanente (CAP) las pérdidas en Morelos fueron entre el 80 y 95 por ciento de los cultivos de maíz, sorgo y hortalizas.

Otras, como Unión General de Obreros y Campesinos de México (UGOCM) en Morelos y la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) cuantificaron pérdidas de 50 por ciento de sus cosechas en comparación con las que obtenían en años anteriores.

En pérdidas económicas el cálculo fue de 30 a 50 mil pesos por hectárea, muchas de las y los trabajadores del campo que lograron asegurar sus tierras se encontraron con dictámenes de las aseguradoras que “solo reconocían una pequeña parte de lo siniestro”, explicó Misael Coyote Zapatero, profesor y campesino del municipio de Tepalcingo.

“Y nos apoyaron con muy poquito, en mi caso revisaron tres ocasiones y decían que como no fue pérdida total no podían apoyar más, pero era entre el cinco y 10 por ciento del cultivo que se rescató”, agregó.

El principal problema “es que no hubo lluvias cuando se necesitaban y cuando llegaron ya era muy tarde: los cultivos estaban perdidos”.

Sequía 2023 provocarán abandono de parcelas en 2024

Las pérdidas registradas en el campo el año pasado, dejaron a miles de campesinos morelenses endeudados. Muchos de ellos para poder impulsar la siembra solicitaron préstamos para adquirir los insumos, tenían que pagar mano de obra y el seguro.

“Con las sequías no solo no hubo producción, no hubo ganancias y sí muchas pérdidas. Los meses posteriores han tenido que trabajar o vender lo que tienen para pagarlas”, comenta Zapatero.

Y lo que siguió “fue vender la maquinaria, el equipo y en algunos casos hasta las tierras”, apuntó.

Humberto Sandoval Zamora, líder de la Central Campesina Cardenista(CCC) en Morelos detalló que, al margen de la sequía, para este 2024 el 50 por ciento de las hectáreas de siembra en la entidad no van a producir.

“De 70 mil hectáreas que se siembran 35 mil no se trabajaran no se va a sembrar; quedarán en el abandonó”, dijo.

Explicó que algunas parcelas, los propietarios optaran por hacer una pausa ante la incertidumbre de una sequía más agresiva para este 2024, otros prefirieron vender el equipo y para este año no cuentan con capital para sembrar, y otros más han vendido sus tierras.

De acuerdo con cálculos de la CCC por lo menos 17 mil 500 productores este 2024 no sembrarán y con ello se amplía la posibilidad incluso de perder poco a poco la actividad agrícola y los granos nativos de la entidad.

¿Y las autoridades, amá?

Humberto Sandoval Zamora, también integrante del Congreso Agrario Permanente (CAP), consideró que la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (Sedagro) “es un elefante blanco que solo recibe presupuesto para subsistir, es decir para los sueldos y para que siga funcionando, y para cumplir con uno que otro compromiso del gobernador”.

El año pasado se limitó a levantar su propio censo de las afectaciones al campo “pero un censo segado, a modo y con cifras alegres que no retrataron la verdadera realidad que se enfrentó en el campo donde hubo productores que presentaron pérdidas totales”.

Y para este año, el actual titular Omar Taboada, “no hace absolutamente nada no porque no quiera sino porque no hay recursos y tampoco indicaciones del gobernador Cuauhtémoc Blanco”.

Destacó que para hacer frente a las sequías se debe impulsar un trabajo coordinado con diversas instancias, tanto federales como estatales para apostarle a la tecnificación en donde más se necesita, pero hasta ahora no hay un trabajo contundente que responda a las necesidades del campo.

Taboada se esconde

La Jornada Morelos buscó la postura de Omar Taboada, titular de la Sedagro para conocer lo que sí están haciendo o previendo para enfrentar las sequías que se prevén para este año. La entrevista la solicitamos a finales de febrero, a través de su enlace de comunicación social e insistimos hace unos días, pero no obtuvimos respuesta.

El viernes 22 de marzo, buscamos de manera directa vía teléfono celular y vía WhatsApp al titular de la Sedagro y aunque inicialmente se mostró amable, abierto y con voluntad de conceder la entrevista, al final no pudo en la hora planteada y pidió otros cinco minutos, pero nunca se comunicó.

Se insistió, al día siguiente, al número celular de Taboada quién no respondió; e inmediatamente su enlace de comunicación escribió vía WhatsApp: “me dice mi jefe que le marcaste… está ocupado”.

Después de ese mensaje, el número celular de esta periodista fue bloqueado por Taboada.

El silencio de las autoridades y la falta de transparencia, dicen mucho del papel que están jugando en estos tiempos de crisis en el campo porque frente a los embates climatológicos “se necesita un trabajo conjunto entre autoridades y los trabajadores del campo. Sin embargo lo que hay es opacidad, silencio y desdén para el campo”, consideró Sandoval Zamora.

No todo está perdido, la clave es el manejo de los suelos

El Ingeniero Óscar Bañuelos Tavares, superintendente de la Estación Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), explicó que las sequías llevan agudizando año con año desde hace 20 años, pero la sequía del 2023 fue muy agresiva “la mayoría de los agricultores no levantaron o perdieron toda su cosecha de maíz”.

Sin embargo, sostuvo que hay grandes alternativas para el campo: “el panorama en Morelos en la genética está muy bien. El detalle está en el manejo que se le dan los suelos en el estado, no son los más adecuados por las adversidades que se presentan como las sequías porque cuando barbechan mucho y mueven mucho los suelos no se guarda la humedad de la lluvia ni la humedad de riego”.

Agregó: “aunque tengas riego, si mueves mucho los suelos, necesitas más riegos entonces cuando tienes pocas lluvias también los manantiales sacan menos agua, los cultivos reciben menos lluvia y entonces necesitamos almacenar el agua en los suelos y es donde entra el manejo del suelo o el manejo agronómico para darle una ventaja más al cultivo… en Morelos hemos impulsado mucho ese tipo de agricultura”.

Bañuelos Tavares, apuntó que debido a que algunos productores han empezado a dejar la forma tradicional de siembra y han optado por nuevas técnicas, compartidas desde el CIMMYT y como parte del programa de Modernización Sustentable de la Agricultura Tradicional(MasAgro) – fue un proyecto de investigación y desarrollo rural de la SAGARPA y el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), que promueve una intensificación sustentable de la producción de maíz y trigo en nuestra nación con una duración de 10 años-, hubo algunos cultivos que lograron salir adelante con mayor rendimiento.

“Los agricultores lograron no mover el suelo, dejar residuos sobre la superficie, sembrar directamente el maíz sin barbechar, esos agricultores -que son pocos-, levantaron cerca de dos toneladas de maíz”, dijo.

El investigador del CIMMYT explicó que la agricultura de conservación se basa en: “no mover drásticamente los suelos y dejar residuos de cosecha cada año: con esos pasos puede asegurarse que aunque sea una sequía muy fuerte siempre va a tener arriba de dos toneladas en condiciones de temporal”.

Por sorprendente que parezca, en pleno 2024 tan solo entre el cinco y el 10 por ciento de los productores conocen y están apostando a la agricultura de conservación.

“Yo te puedo decir que a lo mejor el uno, un dos y hasta un tres por ciento de ello, lo están haciendo al 100 y el resto lo está haciendo a medias y hacerlo a medias, aplicar una tecnología a medias, pues te va a dar ciertas ventajas, pero no es una garantía también que te dé resultado”, apuntó.

Bañuelos Tavares, reconoció que es importante difundir la agricultura de conservación: “necesitamos difundir más la tecnología, tener módulos que le llamamos nosotros en cada zona donde hay campesinos y poner una parcela de demostración ahí para que ellos la están viendo y estemos comparando lo que hacen ellos tecnología y ellos que queden convencidos simplemente por el hecho de estar”, aseveró.

Historias de éxito

“En el campo, el trabajo nunca termina ni empieza con un temporal; todo el tiempo hay cosas que hacer… ahorita nos estamos preparando para las siembras de este temporal, que van a ser muy complicada”, comenta Otilia Gálvez Bustos, productora principalmente de caña y maíz en el municipio de Tlaltizapán, tras una jornada complicada.

Otilia prefirió seguir con la tradición familiar que es trabajar y vivir del campo. Son siete años los que lleva de manera independiente al seno familiar y se hace cargo de sus parcelas.

“Las y los productores con la fe por delante”, subraya tras confesar que aunque sigue la tradición familiar ha modificado varias cosas en su trabajo en el campo “si el clima y todo cambia las técnicas también”.

Otilia conoció hace algunos años CIMMYT y tomó capacitación, primero como parte del programa (MasAgro) y luego ya por su cuenta.

“Llegar ahí me cambió la vida porque he aprendido mucho y he tenido poco a poco más resultados porque primero me dijeron que debía ir para decirles el tipo de tierra y cultivos que normalmente tenía y ya te van recomendando con que mezclar”, dice totalmente convencida.

¿Qué aprendiste y cómo ha funcionado?

“Lo principal que aprendí es otras formas de sembrar, de preparar el suelo de diferentes formas, ya no mover tanto el suelo, por ejemplo, meter subsuelo para que las primeras lluvias puedan irse hasta el fondo del terreno y poder ir acumulando humedad para nuestras siembras”, responde.

Agrega:” también aprendí que hay que ir cambiando de productos por ejemplo utilizando gel agrícola, no recuerdo bien el nombre ahora, no ayuda a tener humedad en los suelos y estamos planeando adquirir ollas de agua de captación de agua para también tener ahí un poco de agua acumulada para estas lluvias, este temporal”.

Para Otilia fue inicialmente una sorpresa que lo primero que le recomendaron fue aportar a la diversificación de cultivos, es decir, sembrar más de dos productos en la misma parcela.

“Contamos con dos sistemas, uno que se llama el MIAF (Milpa Intercalada con Árboles Frutales) que consiste en intercalar árboles frutales, el maíz y frijol u otra especie comestible y otro que se llama el SAF (Sistema Agroforestales), que consiste en el conjunto de técnicas de manejo de tierras que implica la combinación simultánea o escalonada en tiempo y espacio de los árboles forestales con la ganadería y/o los cultivos”, señaló.

Otilia reveló que dejar las viejas prácticas de siembra le permitió el año pasado sacar casi toda su cosecha y además otros cultivos “que me permiten tener mayor ganancia o si un cultivo no se tiene otras alternativas”.

Debido a que le ha funcionado implementar cada una de las técnicas y recomendaciones del CIMMYT, decidió compartir con sus vecinos y poco a poco, con cierta incredulidad, lo han adoptado.

Este 2024, sembrará caña, maíz y le apostará a la Chía porque no requiere mucha agua y crece mucho.

Otilia, aún no comprende como muchas familias dedicadas al campo aún se resisten a hacer cambios en su forma de sembrar.

“Yo recomiendo que se acerquen al CIMMYT no tiene nada que perder y sí mucho que aprender”

La tecnificación como aliada del campo

Otra clave importante para hacer frente a las sequías es el manejo del agua y por ende la tecnificación, reconocen ingenieros y trabajadores del campo.

“Si aprendemos a cuidar y almacenar el agua muchos de los problemas que enfrentamos actualmente en el campo van a disminuirse o por lo menos la tendremos más fácil”, sostuvo, Vicente Gustavo Domínguez Campos, Ingeniero Agrónomo y agricultor de Villa de Ayala.

“Si bien los cultivos de riego no se han visto afectados por las sequías (…) sí se sufrió porque hubo meses que llovió algunas semanas y luego meses que no llovió nada; si se hubiera almacenado agua, si tuviéramos dónde ahorrar o represar esa agua, pues no nos sufriríamos”, dijo.

Agregó: “El problema fue el mismo de cada año en cuanto a lo de riego, mucha agua en lluvias y cero agua en el estiaje”.

Domínguez Campos tomó sus propias medidas para ahorrar agua y permitir que otros campesinos la utilicen.

“En cuanto a los riegos, le doy una pasada donde considero que no se necesitan tantas horas para regar una hectárea de caña, entonces el agua que ahorro es como para regar tres hectáreas … Pero lamentablemente hay otros compañeros que quieren regar 24 horas”, detalló.

Sin embargo, apuntó que lo importante es generar represar para almacenar agua en temporada de lluvias y eso sería una solución para todos los cultivos.

Humberto Sandoval Zamora, quien trabaja el campo en el oriente de Morelos y también es ingeniero agrónomo, coincidió en que es necesario tomar medidas estructurales para enfrentar las sequías y apuntó que es necesario atender tres ejes.

“Tecnificación del riego, rehabilitación de presas, represas y alimentación de los acuíferos de Morelos” dijo.

Y explicó que “se debe dar mantenimiento a los canales de tierra y convertirlos a canales de cemento para que se eviten pérdidas, una vez que tenemos entubamiento o los canales de cemento hasta las parcelas hay que tecnificar el riesgo en las parcelas riego por aspersión o por goteo”.

Subrayó que con esas simples medidas se estaría generando un ahorro en el uso del agua.

“Estaríamos ahorrando hasta el 70 por ciento del agua porque si seguimos regando por gravedad (aventado el agua al surco) nos vamos a quedar sin agua”, sentenció.

Ambos ingenieros consideraron que para lograr la tecnificación y rehabilitación de ríos y presas se requiere una inversión importante que no necesariamente debe salir el 100 por ciento del gobierno federal, debe inversión federal, estatal, municipal y de las y los trabajadores del campo.

La esperanza

Albino Franco Escobar, agricultor en la zona sur poniente de Morelos e integrante de la Asociación Sistema Producto Maíz en Morelos, consideró que quien trabaja el campo sabe que siempre se arriesga principalmente por las contingencias naturales.

“Sabemos que año con año estaban teniendo estos tipos de incidentes de siniestros por cuestiones naturales, pero el problema es que ahorita nosotros (las y los trabajadores del campo) estamos corriendo con todos los riesgos, no llueve los insumos cada vez más caros, los costos de producción se levantan y curiosamente el precio del grano se baja, sobre todo cuando es cosecha”, dijo.

Sin embargo, en una postura mucho más esperanzadora, a pesar de que sí habrá productores que este 2024 ya no sembraran, Franco Escobar sostuvo:

“Mire, cuando ya el productor ve que no hay mucha esperanza en el campo, pues sí, algunos terminan abandonando (la tierra) pero yo le diría que en términos generales los productores año con año seguirán sembrando con o sin la ayuda del gobierno. No tienen otra cosa que hacer; los que se van y se dan por vencidos rápido son los hijos, los dueños de la tierra, pues aquí están y siguen trabajando su campo”.

El líder campesino subrayó que lucha por hacer reaccionar a los gobiernos de todos los niveles para que este año fortalezcan al campo.

“Yo desearía que nuestro gobierno, al igual que otros gobiernos de países más desarrollados, le pongan empeño a su agricultura para fortalecer a los productores primarios y no los dejen correr con todo el riesgo”.

Y reveló que hay gestiones en la Sedagro para conseguir seguros agrícolas que sean de verdadera utilidad y no resulten un engaño como ocurrió el año pasado para algunos campesinos.

“Ahorita con los siniestros, una primera forma de recuperar la credibilidad de nuestro gobierno es que nos apoye en lo que se refiere a conseguir seguros agrícolas, porque sembramos y con todo riesgo corremos nosotros los seguros agrícolas, fortalecer el sistema de captación de agua para poder tener al menos pequeñas superficies de riego”, indicó.

Y aprovechó para exhortar al titular de la Sedagro Omar Taboada a agilizar él apoyó y acciones que permitan dar mayor certidumbre a las y los campesinos.

“Yo le digo a las autoridades (de la Sedagro) que mientras más rápido saquemos esto mejor para dar certidumbre a todos los productores para que no nos pase lo que pasó el año pasado”.