Angélica Estrada

A más de un año de haber dejado el cargo de jefe de la oficina de la gubernatura, José Manuel Sanz Rivera reapareció en Cuernavaca.

Fue en el marco de la misa que se ofreció en la catedral, en memoria de Joaquín Urrea, árbitro mexicano que falleció el pasado 5 de abril. Sanz Rivera destacó las cualidades del silbante, y recordó la amistad que sostenían.

El exfuncionario, evitó hablar de la política morelense; se le vio caminando por los pasillos de la catedral, vistiendo una guayabera blanca e incluso, por algunos minutos permaneció sentado en las escalinatas del principal acceso a la catedral.

José Manuel Sanz, estuvo al frente de la Oficina de la gubernatura hasta el 2022; se le involucró con el “caso primavera”, lo que derivó en que el congreso local pidiera al gobernador, Cuauhtémoc Blanco su salida; en ese mismo año, presentó su renuncia al cargo, pese a quedar exonerado de las acusaciones hechas por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).

El documento enviado al mandatario por parte de Sanz Rivera solo contenía “motivos personales” en los motivos de su salida.

Pese a ser también, en años anteriores el dirigente del Partido Encuentro Social en Morelos, hoy, el exrepresentante de Cuauhtémoc Blanco no hizo ningún pronunciamiento sobre la vida política de la entidad; solo se le vio en un lugar que sirvió de escenario para el nacimiento del llamado “Frente por La Paz”, integrado por líderes transportistas como Dagoberto Rivera Jaimes; el exrector, Alejandro Vera; el obispo, Ramón Castro y el actual mandatario, Cuauhtémoc Blanco Bravo.