Efectos que en la respuesta inmune pueden tener los plaguicidas altamente peligrosos utilizados en la floricultura

Astrid Schilmann, Brenda Mélany Godínez Pérez y Julia Blanco Muñoz*

Un plaguicida se define en la Ley General de Salud como toda sustancia o mezcla de sustancias destinadas a controlar cualquier plaga. Se considera como plaguicida altamente peligroso (PAP) aquél que cumple al menos uno o más de los siguientes criterios: toxicidad aguda y efectos crónicos en la población humana; toxicidad ambiental, al tener efectos nocivos en otros organismos como las abejas y los peces, y estar incluido en convenios ambientales internacionales vinculantes (de cumplimiento obligatorio). Los plaguicidas se han usado ampliamente en México, principalmente en las actividades agropecuarias, pero también en acciones de salud pública (como los programas de control de vectores) y en el ámbito doméstico.

Una de las actividades donde el uso de plaguicidas es especialmente intensivo y frecuente es la floricultura, es decir, el cultivo ya sea de flores para corte o de plantas ornamentales. El Estado de México es el principal productor de flor de corte del país, y Morelos se encuentra entre los tres primeros lugares en producción florícola y es el primero en producción de plantas ornamentales. Las actividades laborales involucradas en este sector se desarrollan en general dentro de un escenario caracterizado por un uso muy limitado de equipos de protección personal, que suelen ser inaccesibles para la población trabajadora y no estar adaptados a las condiciones de este trabajo. Asimismo, suelen realizarse múltiples tareas que implican un contacto directo con plaguicidas, y frecuentemente se llevan a cabo en invernaderos donde la elevada temperatura, la humedad y la poca ventilación pueden incrementar la absorción de los productos aplicados.

Como parte de un proyecto de investigación que buscó aportar evidencia sobre los efectos adversos de la exposición a plaguicidas en los trabajadores de la floricultura, se obtuvo información sobre todos los plaguicidas empleados durante los dos años previos al inicio del estudio en los viveros de Morelos y el Estado de México. De esta forma se integraron los listados de los plaguicidas aplicados en las diferentes etapas de la producción de flores y plantas ornamentales; dichos listados incluyeron 15 insecticidas, 11 fungicidas y 2 herbicidas. Todos ellos cumplían al menos uno de los criterios para ser considerados PAP. Además, en general no se utilizaron por separado sino como mezclas, por lo que realizamos un análisis estadístico para identificar los patrones de uso, es decir los plaguicidas que suelen usarse conjuntamente.

Entre otros efectos adversos, investigamos la relación entre la exposición a los plaguicidas según los patrones de uso y algunos biomarcadores de la respuesta inmune. El sistema inmunológico integra un conjunto de moléculas, células y tejidos encargados de la defensa del organismo ante patógenos externos como virus y bacterias, y ante células tumorales. En este estudio medimos los niveles de citocinas en la sangre de los trabajadores participantes. Las citocinas son un grupo de moléculas producidas por diversos tipos celulares que actúan fundamentalmente como reguladores de las respuestas inmunitaria e inflamatoria.

Los resultados encontrados muestran que algunos de los patrones de uso de plaguicidas a los que se exponen los trabajadores se asocian con un incremento en los niveles de citocinas proinflamatorias. Esto es relevante porque la inflamación se ha involucrado en el desarrollo de algunas enfermedades crónicas como asma, cáncer, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, supresión inmunológica, trastornos neurológicos y enfermedades respiratorias. Los plaguicidas incluidos en dichos patrones de uso fueron los insecticidas oxamilo, imidacloprid, diazinón, bifentrina y permetrina y endosulfán; igualmente, los fungicidas carbendazim, tiofanato, iprodiona, triadimefon, clorotalonil y captán.

Este estudio aporta evidencia novedosa sobre los efectos adversos que puede tener la exposición a los PAP. Hacemos un llamado urgente a actualizar la regulación para el uso de estos plaguicidas, y también para la protección y vigilancia de la salud de la población trabajadora expuesta a ellos.

* Especialistas en salud pública. Invitadas por el Dr. Eduardo C. Lazcano Ponce.