A las y los ciudadanos morelenses,

  1. El próximo 2 de junio se decidirá con nuestro voto un nuevo rumbo de país. Será un día histórico al elegir a quien será, con gran posibilidad, la primera mujer presidenta de la República; lo que podría significar una gran oportunidad para ampliar la participación y el liderazgo de las mujeres en la política, dar acceso efectivo a la justicia y promover el ejercicio pleno de sus derechos.
  2. Con el voto de las y los ciudadanos también resultarán electos 500 Diputados, 128 Senadores, 8 Gubernaturas y 1 Jefatura de Gobierno; se renovará el Congreso legislativo en 30 entidades federativas y se elegirán a más de 1,400 presidentes municipales y representantes populares de alcaldías y ayuntamientos.
  3. En Morelos se elegirá la Gubernatura del Estado, 2 fórmulas de Senadores de la República, 5 Diputaciones federales, 20 diputados del Congreso local, 36 Presidencias municipales, 33 Sindicaturas y 153 Regidurías.
  4. Se pondrá nuevamente a prueba el sistema electoral para tener elecciones libres, pacíficas y justas a través del INE y los órganos electorales locales, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y los tribunales locales, los partidos políticos nacionales y locales, así como por la participación de más de 100 millones de ciudadanos que podrán emitir su voto a nivel nacional y, dentro de éstos, más de 1 millón 550 mil morelenses.
  5. Sin embargo, la responsabilidad de nuestras decisiones no recaerá solamente en las autoridades electorales sino principalmente en la ciudadanía, sus organizaciones, movimientos y colectivos; muchos de los cuales durante los últimos años se han manifestado en demanda de acciones efectivas contra la violencia e inseguridad, la injusticia, la impunidad y las violaciones a los derechos humanos.
  6. Reconociendo el poder que tiene la ciudadanía y su libre participación electoral en defensa de la pluralidad de intereses, ideas y necesidades diferenciadas, nos expresamos para convocar a las y los ciudadanos, colectivos, grupos y organizaciones sociales a promover la participación política, el libre ejercicio del voto y acudir a las urnas evaluando las distintas opciones que se presentan ante sí.
  7. Convocamos a los partidos políticos y a las y los candidatos a realizar campañas donde se privilegien las propuestas, el diálogo, la crítica y el respeto a la pluralidad para discutir con objetividad nuestro pasado, el presente y proyectar un futuro común donde podamos prevenir riesgos y evitar la repetición de errores. Exhortamos a dejar atrás el discurso de odio, el rencor, la intolerancia y el rechazo a la diferencia para mantener dividida a la ciudadanía con el único fin de sacar ventaja política.
  8. Toda democracia debe forjarse a partir del respeto a la pluralidad, la participación incluyente de la ciudadanía y la reconciliación para impulsar un verdadero y profundo cambio de los mecanismos de acceso y ejercicio del poder, donde quienes ocupen un cargo público tengan un compromiso moral y legítimo de servir con transparencia, legalidad y rindan cuentas sobre el desempeño de las funciones para las cuales fueron electos.
  9. Hoy, la delincuencia busca convertirse en el gran elector y apoderarse del sistema democrático inhibiendo la participación política con el acoso y la violencia contra las y los candidatos y sus familias. Por ello, pugnamos por una jornada electoral libre de violencia como parte de las condiciones mínimas para que las y los ciudadanos podamos ejercer nuestro derecho a elegir a nuestros representantes.
  10. En el caso de Morelos, muchos creemos que el estado debe recuperar su liderazgo interno y, desde ahí, encontrar su lugar en el país y en el mundo como un estado democrático, progresista, pluralista, abierto y solidario sustentado en las diferencias y necesidades de todas y todos. Ante los múltiples retos y rezagos económicos y sociales que persisten, estamos llamados a discutir con carácter de urgente resolución los temas que verdaderamente demanda la ciudadanía.
  11. Somos conscientes que, independientemente de quien gane cualquiera de los cargos de elección popular, lo que está en juego en la próxima jornada electoral es la perpetuación de un modelo que no ha podido y que ya no podrá resolver los problemas de fondo ni promover la unidad. La figura Presidencial o su similar en las Gubernaturas de los Estados constituye un régimen agotado debido al abuso del poder en el que derivan, así como las prácticas autoritarias que han atentado contra el avance de la democracia y sus instituciones.
  12. La democracia no se acaba con el voto. Por ello, necesitamos construir un nuevo y urgente proyecto pluralista de derechos, libertades y con justicia social. Nuevas formas de gobernanza que incorporen una justa representación de la ciudadanía y su participación organizada en la solución de sus demandas por el desarrollo, la justicia y el bienestar común de las y los morelenses; donde los poderes legislativo, judicial y autónomos sirvan realmente como mecanismos de control y promuevan el equilibrio colaborativo y el pleno respeto a la división de los poderes.
  13. Apostamos por la unidad, el respeto y la confianza mutua para impulsar un gran diálogo político, social y ciudadano donde encuentren resonancia en igualdad de condiciones los diferentes anhelos, diagnósticos y propuestas de todos los sectores del estado, para contribuir con la solución a los problemas comunes y trazar una ruta para avanzar hacia la democratización del poder.
  14. Al finalizar el proceso electoral, proponemos un diálogo post-electoral propositivo y responsable para la reconfiguración del Estado de derecho que nos permita avanzar en los siguientes temas urgentes: 1. Seguridad y justicia; 2. Agua y sostenibilidad del medio ambiente; 3. Desarrollo económico y bienestar social; 4. Protección de los derechos humanos y 5. Ejercicio transparente de los recursos.
  15. Para gestionar nuestros problemas cada vez más complejos y construir un futuro próspero, necesitamos detonar nuevos procesos de democratización y modernización institucional de la mano con la ciudadanía. Sólo si reconocemos el poder de la ciudadanía podremos reivindicar los derechos y libertades conquistadas por nuestras históricas luchas sociales, y usar el diálogo incluyente para transformar a fondo nuestras instituciones políticas, sociales y económicas.

Atentamente

Diálogo Ciudadano por la Democracia

Cuernavaca, Morelos, a 12 de abril de 2024

Responsable de la publicación, César Arenas