Luego de identificarse a los hombres asesinados el pasado fin de semana, en la calle Clavijero y Satélite de Cuernavaca, como ciudadanos colombiano y aparente dedicados a realizar préstamos bajo el esquema de “gota a gota”, la titular de la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano (Seprac), Alicia Vázquez Luna reconoció que dichas operaciones son ilícitas y cada vez se extienden más en la capital.

Colonias como Satélite, Ciudad Chapultepec y el Centro de Cuernavaca son algunos “focos rojos”, a raíz de la presencia de ciudadanos colombianos, quienes “prestan” dinero a comerciantes, principalmente para después extorsionarlos y cometer actos de violencia.

Alicia Vázquez Luna refirió que, tras realizar operativos y marchas exploratorias en las diversas colonias se ha logrado alertar a los ciudadanos para evitar que sean víctimas de la delincuencia, aunque aceptó que muchas veces no existen denuncias.

¿Qué son los fraudes “gota a gota”?

En los últimos años, estos fraudes han aumentado considerablemente y es un sistema de préstamo o crédito exprés se caracteriza por ser “relativamente fácil” de obtener y carecer de un proceso formal, a diferencia de las entidades financieras convencionales.

Este fraude continúa siendo un problema, debido a que sigue atrayendo a miles de víctimas en busca de préstamos exprés, para después verse atrapadas en una espiral de deudas insuperables y amenazas por parte de prestamistas sin escrúpulos. Este sistema, que opera sin regulación ni supervisión gubernamental, se ha expandido rápidamente en varios países de la región.

Los prestamistas que operan bajo este esquema se instalan estratégicamente en zonas de afluencia comercial, donde ofrecen a personas préstamos que oscilan entre los dos mil y los 60 mil pesos. Lo alarmante es que estos préstamos se otorgan a través de empresas fantasma, sin requerir un contrato formal.

Para solicitar el préstamo, el único requisito aparente es que el solicitante tenga un negocio y cuente con una identificación oficial. La trampa se encuentra en los intereses exorbitantes que acompañan a estos préstamos.

Los intereses se cobran de manera diaria o mensual, lo que significa que la deuda se vuelve prácticamente impagable con el tiempo. Es en este punto cuando comienzan las amenazas a las víctimas, e incluso se informa de casos en los que los prestamistas llegan a robar mercancías de los negocios de las víctimas para exigir el pago, mientras que en algunos otros casos la violencia es una forma de exigir el saldo del adeudo; incluso personas han sido asesinadas al no poder cubrir los altos montos.

Alicia Vázquez Luna hizo hincapié en el llamado a los ciudadanos, para que no se involucren en este tipo de actividades que resultan ilícitas; recomendó que, de tener necesidad de un préstamo o crédito, acudan a las instituciones bancarias para tener operaciones seguras.