-Flora Guerrero Goff*


Me alegra que La Jornada Morelos salga a la luz nuevamente después de varios años de ausencia. Enhorabuena. Agradezco mucho a su director por la invitación que me ha hecho para publicar artículos sobre temas ambientales, los cuales, serán publicados, por ahora, no de manera sistemática, sino de forma eventual.
No es común que la gente de Morelos tenga conocimiento sobre el Bosque de Agua y dónde se encuentra ubicado. Lo irónico es que las tres cuartas partes de los habitantes de Morelos dependemos de este bosque para tener el agua que requerimos cada día en nuestras vidas y que, sin ésta, no sobreviviríamos.
Nuestra sociedad moderna nos ha acostumbrado a solo estirar la mano para adquirir algún producto del súper mercado o mercado sin tener la menor idea que hay detrás de ellos. Detrás de los jitomates que compramos puede haber, explotación a productores y cosechadores, pesticidas, contaminación, por poner un ejemplo, sin embargo, también hay otro aspecto significativo que no tomamos en cuenta, y es el esfuerzo y la magia de la naturaleza para brindarnos los alimentos que consumimos, desde la germinación de la semilla hasta el guiso a nuestro plato. De la misma manera, la gente no está consciente que cuando abre la llave, ese vital líquido proviene del Bosque de Agua. La sociedad moderna vive en una burbuja separada de la naturaleza y por esta razón hay tan poco interés en informarse y participar en los movimientos ambientalistas a favor de la conservación y protección de bosques, selvas, mares y ríos de nuestro país.
Debemos saber entonces que, el bosque de Agua se encuentra entre los Estados de México, Morelos y Ciudad de México, contiene en su territorio al Parque Nacional Lagunas de Zempoala, Parque Nacional Tepozteco, Parque Otomí Mexica y Corredor Biológico Chichinautzin. Es el área de captación de agua pluvial más importante del centro del país que abastece a más de 23 millones de personas a los tres estados que rodean este bosque. El 10% de las especies animales y plantas de estos bosques son endémicas (especies únicas en el mundo), entre las cuales, se encuentra el conejo Teporingo y el Gorrión Serrano, especies que se están en peligro de extinción.
De acuerdo a especialistas en el tema, el Bosque de Agua podría desaparecer para siempre en las próximas treinta décadas a causa de la tala, cambio de uso de suelo y urbanización ilegal, como también, el avance sin control de las fronteras agropecuarias y agrícolas. Esto, dentro del marco de un calentamiento global y cambio climático que hace más dramática la situación del Bosque de Agua, pues los bosques, no solo nos proporcionan agua, sino que regulan y reducen la temperatura del ambiente.
¿Quiénes son los responsables de depredación del Bosque de Agua? Somos todos. Gobiernos, dueños y poseedores de la tierra, y ciudadanía. La falta de información e indiferencia ciudadana, los pocos estímulos y apoyo de los gobiernos hacia comuneros y ejidatarios, que, en la mayoría de los casos, se ven obligados a tener que vender sus tierras por una pobreza extrema, la corrupción de algunas autoridades comunales y ejidales que venden ilegalmente la tierra dentro de Área Natural Protegida, la delincuencia que se adueña de territorios boscosos generando talas de manera indiscriminada, y finalmente, los tres niveles de gobierno, federal estatal y municipal, que durante décadas han sido más omisos que activos en detener la destrucción del Bosque de Agua, aun cuando tienen la autoridad y los medios para detener la tala y la urbanización legal.
Todavía estamos a tiempo de evitar una catástrofe ecológica de magnitudes inimaginables con la posible desaparición de Bosque de Agua, pero para ello, se tienen que tomar medidas urgentes y de raíz, principalmente por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, (PROFEPA), la Secretaria de protección al ambiente y recursos naturales, (SEMARNAT) y la Comisión nacional de áreas naturales Protegidas, (CONANP). Y por supuesto, la ciudadanía podemos hacer mucho por el Bosque de Agua, exigiendo a los gobiernos su protección y conservación, como también no siendo cómplices en la tala y la urbanización ilegal al interior del Bosque de Agua.
*Ambientalista

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