Angélica Estrada

Una de las utopías en la vida democrática de cualquier país es lograr la igualdad sustantiva; el cumplimiento de lo establecido en el artículo 5 de la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, sigue siendo una asignatura pendiente en México y particularmente en Morelos.

Si bien en la entidad se han logrado avances importantes en la materia, tales como las conformaciones de algunos poderes y gobiernos, en un 50 por ciento hombres y 50 por ciento de mujeres, la realidad es que el género femenino sigue siendo replegado en sus funciones.

De acuerdo con la consejera del Instituto de Procesos Electorales y Participación Ciudadana (IMPEPAC), Mayte Casalez Campos, después de varios años de lucha, se ha logrado contar con dichas representaciones para la mujer pero han sido motivo de impugnación y quejas.

«Hoy, algunas mujeres que se desempeñan en la función pública, ya sea en los cabildos o parlamentos, han denunciado que son replegadas a realizar funciones estereotipadas para el género, por ejemplo, no son contempladas para áreas que tengan que ver con el manejo de recursos, son situadas en espacios de atención a niños o adultos mayores, alejándolas así de las áreas de oportunidad para la toma de decisiones», explicó.

Mencionó que, si bien ya se ha logrado blindar al sector en la llegada y permanencia en los cargos públicos, es decir, se ha eliminado los casos de las famosas «Juanitas», que eran aquellas mujeres utilizadas para lograr los votos y, al poco tiempo de asumir el cargo renunciaban sin algún motivo, dejando el lugar a un suplente varón, actualmente esos casos se han erradicado y protegido los derechos de las mujeres. No obstante, continúan los casos donde ya en las funciones se ven impedidas de actuar en muchos temas.

Cuestionada respecto al caso particular que ocurre al interior del Congreso de Morelos, donde los órganos de control, como la Mesa Directiva en específico ha sido representada, en las dos últimas legislaturas, por un hombre como Alfonso de Jesús Sotelo Martínez, durante los tres años de la LIV legislatura y Francisco Sánchez Zavala por dos años consecutivos en la actual, la funcionaria refirió que se trata de asuntos en los que no se puede intervenir a raíz del respeto a las autonomías de poderes, no obstante hizo un llamado a que se pugne por lograr una igualdad sustantiva general.

En el caso de los municipios, Mayte Casalez resaltó que existe la garantía de la paridad gracias a las alternancias, es decir, desde los registros de los candidatos a las presidencias municipales, se obliga a los partidos a integrar formulas donde, si el candidato es hombre, la sindicatura debe ser representada por una mujer y viceversa; este plan da certeza de que, en Morelos, se brinda espacios a ambos géneros por igual.

Sin embargo, pese a esta disposición, en el estado solo existen cinco alcaldesas dentro de los 33 municipios; ellas fueron electas mediante el voto. Este caso no se repite en los municipios de reciente creación, los indígenas, donde las elecciones son mediante asambleas, bajo el régimen de usos y costumbres; en estos casos, los tres municipios indígenas son dirigidos por hombres.

Si bien existen avances significativos en lograr la igualdad sustantiva, y que incluso en el 2019 se firmó un pacto entre mujeres funcionarias, activistas y profesionales para lograrla, estos escenarios muestran que el camino por recorrer en cuanto a la paridad aún es largo.

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